Catarina Bernal Castañeda es una joven productora de cafés especiales, originaria de Chajul en el Departamento de Quiché, Guatemala.

En su comunidad el cultivo de café representa una de las principales fuentes de ingresos. Sin embargo, las familias lo trabajan de manera convencional, sin planes de manejo o análisis de calidad.

Un estudio de Perfil de Taza de Café realizado por la FAO en 2019 demonstró que existen oportunidades para producir cafés especiales en la región Ixil, únicamente hay que mejorar el manejo en la producción, cosecha y pos cosecha.

Junto con otros socios de la empresa juvenil Nueva Generación Cafetalera han decidido aprovechar este potencial y cambiar las costumbres de sus padres, implementando prácticas innovadoras que permitan mejorar la calidad y rentabilidad.

Un café especial es aquel que cumple con una buena calidad física y sensorial, o sea que tiene una buena fragancia, aroma, sabor, dulzura, acidez, cuerpo lleno, taza balanceada, uniformidad y un residuo agradable. Se considera especial si obtiene una puntuación igual o superior a 85 sobre una escala de 100 puntos según la SCAA (Special Coffee Association of America por sus siglas en inglés).

Gracias al apoyo brindado por la FAO y socios del sector privado, Catarina y otros jóvenes de la Nueva Generación Cafetalera han aprendido prácticas como: manejo de tejidos, plan nutricional (fórmulas químicas especiales y biofermentos, súper magro, floración, llenado de granos, peso y maduración), uso de secadoras solares tipo invernadero, entre otras.

Poco a poco han visto los resultados y han ido mejorando el rendimiento de su cosecha, obteniendo cada vez una mejor calidad y una puntuación de hasta 85 puntos*.

“Estoy muy orgullosa de formar parte de esta empresa de jóvenes, ya que para mí ha sido un logro exitoso poder producir un café de calidad, el cual se está comercializando en mercados de exportación. Además, estamos procesando café para el mercado local y nacional” nos cuenta Catarina.

Catarina también trabaja como técnica de café en un proyecto ejecutado por FAO y por la cadena de Starbucks, lo cual le garantiza otro ingreso mensual.

En época de restricciones por el COVID-19, ella y sus compañeros han seguido compartiendo aprendizajes a distancia, gracias al uso de herramientas tecnológicas como Zoom o Instagram.

Los jóvenes de la Nueva Generación Cafetalera están comprometidos y entusiasmados con producir diversos tipos de cafés especiales, dar valor agregado al producto y diversificar los mercados. Ya miran al futuro con la visión de hacer crecer la empresa y ofrecer productos de buena calidad y cantidad tanto a nivel nacional como internacional.

¿A que ya te salieron ganas de tomarte un rico cafecito? ☕☕☕

 

Catarina es una de muchas #JóvenesConChispa💥 que participan del Programa conjunto de desarrollo rural integral Ixil implementado por la FAO y financiado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional (SIDA).

 

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