Donde antes veía falta de oportunidades en su pueblo rural de Guatemala, Manuel Antonio Figueroa Pérez, de 20 años de edad, ahora ve un gran potencial.

Manuel es uno de los 60 hombres y mujeres jóvenes que fueron seleccionados para convertirse en agentes de desarrollo rural dentro de sus comunidades, gracias a una iniciativa de la FAO.

“Creo que dentro de cinco años podré formar parte de una empresa o de un complejo de ecoturismo que sea productivo y que siga funcionando el tiempo suficiente como para generar empleos y ayudar a las familias a experimentar un desarrollo económico”, dice Manuel.

Manuel proviene de la Comunidad Linda Vista, municipio de Tacaná en San Marcos, uno de los varios departamentos del oeste de Guatemala que sufren principalmente y de forma severa el desempleo, los ingresos bajos y altas tasas de migración.

Los registros de remesas de fondos sugieren que una inmensa mayoría de los migrantes abandonan su hogar en busca de oportunidades económicas.

En 2015, la FAO comenzó a implementar su programa de Enfoque Integrado de País (ICA) en Guatemala, con el objetivo de promover un empleo rural decente y proporcionar asistencia técnica y experiencia a los jóvenes.

En el marco del Programa ICA, una iniciativa específica, denominada “La Factoría del emprendimiento”, funciona como un centro de formación e incubación de propuestas comunitarias dirigidas por los jóvenes rurales, con fuertes raíces agrícolas, pero con una apertura a otros sectores, como el ecoturismo, las energías renovables y la reforestación.

“La base de la dieta y el bienestar de todo un país está arraigada en las mismas comunidades donde se cosechan los productos necesarios”, dice Manuel.

El programa se concentra principalmente en poblaciones de jóvenes vulnerables en el oeste de Guatemala (Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango, Totonicapán), con la posibilidad de extender el modelo a otros departamentos del país.

Manuel y otros jóvenes están colaborando con la FAO y las instituciones públicas y privadas guatemaltecas para dar visibilidad a estas iniciativas y atraer la inversión privada potencial, el apoyo estatal y la participación de inversores providenciales o de capital semilla.

Además, la FAO está trabajando con el Ministerio de Agricultura de Guatemala para desarrollar una plataforma de Internet vinculada a una aplicación móvil, a fin de aumentar la visibilidad de las iniciativas juveniles y ayudar a crear nuevas redes de jóvenes emprendedores que puedan trabajar juntos para tener acceso a fondos de fuentes diversas.

Este proyecto forma parte de la La Factoría del Emprendimiento y la MIPYME.